Al actuar como regulador térmico, conserva la temperatura más estable en los materiales que reviste, anulando la diferencia térmica de los mismos, disminuyendo o eliminando el riesgo de fisuras en los revestimientos, provocados por los esfuerzos higrotérmicos.
Thermocal también aporta una gran estabilidad dimensional a los muros de fábrica, absorbiendo las deficiencias de obra y haciéndolos más resistentes a las tensiones diagonales.
La carbonatación de los hidratos en contacto con el dióxido de carbono atmosférico aumentan la resistencia y la durabilidad. Debido también a éste fenómeno, sus resistencias mecánicas irán aumentando progresivamente de por vida.